Estamos en un momento clave en la historia de nuestra UNI. Tenemos la oportunidad de dejar atrás años de estancamiento y atraso y ponernos a la vanguardia de las mejores Universidades Públicas del país. Para describir el principal flagelo de nuestra institución debemos situarnos en el contexto político en el cual éste nace. Muchas veces oímos decir desde algunos sectores que la política es pura administración. Desde otros también oímos decir que la política es solamente conflicto de intereses. Nosotros afirmamos dichas apreciaciones, pero a su vez le damos a la lucha política un contenido ético que nos parece sano y legítimo. Las esperanzas nos dan las fuerzas para luchar día a día por los ideales que conducen al camino que creemos mejor, y es aquel que representa las aspiraciones más leales y sinceras de los estudiantes.
La juventud universitaria vive diariamente y se desenvuelve en un ámbito en el cual el cambio y la renovación son permanentes. Esta efervescencia espiritual propia de los jóvenes, que persiguen sus sueños y sus anhelos, se enfrenta a una realidad que hace años no cambia y permanece allí, quieta e inmutable, encerrada en la rutina de la sumisión y que naufraga en su plácida ignorancia: la representatividad gremial del estudiantes de la Universidad Nacional de La Matanza. Los estudiantes de esta Universidad Pública no están representados ante el Rector, ni ante los Profesores, ni ante los Graduados.
Si bien es cierto que tenemos el derecho y la obligación de elegir a nuestros representantes, también lo es que éstos deben garantizar el bienestar del estudiante y ser su voz ante el Rectorado. Lamentablemente quienes deben hacerlo no cumplen su función y ni siquiera están cerca de hacerlo: la suerte de los estudiantes de esta Universidad se encuentra librada a las arbitrariedades de una secta dogmatica que antepone sus mezquinos egoísmos a los reclamos del estudiante.
Nuestra Universidad debe tener un perfil social. No puede ser una isla que se abstraiga de la realidad que la circunda, basada en un modelo de gestión sostenido sobre las bases del gerenciamiento privado, de un neoliberalismo aberrante, enajenador y antipopular. Frente a este panorama Franja Morada hace honor a su historia y viene hoy aquí a reivindicar los ideales reformistas y progresistas que caracterizaron a la izquierda democrática y republicana de las décadas de antaño, que junto a las juventudes democráticas han luchado y han enfrentado a las dictaduras genocidas que han conducido este país. Empezamos hoy dando el primer debate para ocupar legítimamente un espacio vacante en nuestra universidad: frente a las dos caras de un mismo peronismo, que responden a la misma matriz ideológica, y frente a agrupaciones con pensamientos decimonónicos, nosotros somos la alternativa reformista, moderna, que está cerca de los estudiantes, seria y comprometida con la educación popular.
Las aspiraciones mínimas y legitimas que puede tener un estudiante de La Matanza, como lo son una mayor cantidad de material bibliográfico, un comedor estudiantil con menús económicos y nutritivos o un plan de idiomas coherente, se ven opacados por la inoperancia de una agrupación que realiza negocios en cada oportunidad que se le presenta. La Liga Federal Universitaria demostró, en casi 20 años de hegemonía, estar meramente interesada en hacer negocios lucrativos con boliches y bancos, pero nada ha hecho por garantizar la educación pública, gratuita y de excelencia. Un centro de estudiantes que funciona para abrir sucursales de bancos y hacer fiestas los fines de semana, que lucra con los apuntes y los alimentos a precios de mercado y le quita la posibilidad de acceder a ellos a los estudiantes, es un centro de canallas y dejan ver su entraña mas repulsivamente conservadora.
Franja Morada es la alternativa que lucha por fortalecer la educación pública como un derecho social y no como una mercancía, con la plena convicción de que la universidad es un factor clave para la transformación social. En este marco reclamamos una nueva ley de educación superior que termine con la visión neoliberal del sistema educativo heredado por el menemismo y mantenida por los gobiernos kichneristas. Ante un panorama educativo que margina y excluye a millones de personas, nosotros como militantes nos sujetamos al mandato reformista de expandir, compartir y generalizar el uso de las herramientas que permitan modificar este entramado social tan injusto.
Es por eso que creemos que es momento de cambiar. Necesitamos una agrupación seria y comprometida por la calidad de nuestra formación y al alcance de los estudiantes. Una agrupación que defienda el cogobierno, la gratuidad y el bienestar de los estudiantes, haciendo valer sus derechos todos los días y mejorando la calidad de estudio y de cursada. No podemos seguir delegando esa responsabilidad a quienes convirtieron el centro de estudiantes en una Filial del PJ local, mientras que hay Facultades conducidas por Franja Morada donde los estudiantes gozan de comedores y menús estudiantiles, fotocopias y apuntes al costo.
Frente a esta coyuntura, amigos, no dejemos que nos vendan peces de colores: que no nos vengan a enseñar que la limpieza y el orden es un modelo de gestión exitosa, cuando a pocos kilómetros de esta universidad hay barrios estancados y carenciados por culpa de la inoperancia y el clientelismo de los gobiernos a los cuales este Centro responde.
Estudiantes, debemos entender que es sano cambiar. En 2012 tenemos una oportunidad para elegir nuestro futuro en la Universidad
POR UN CENTRO DE LOS ESTUDIANTES, POR LOS ESTUDIANTES Y PARA LOS ESTUDIANTES!
VAMOS TODOS JUNTOS POR LA REFORMA POLÍTICA!
VAMOS TODOS JUNTOS POR EL BOLETO ESTUDIANTIL!
POR EL COMEDOR ECONÓMICO!
POR EL CENTRO DE COPIADO DE LOS ESTUDIANTES!
VAMOS POR LA VIDA, VAMOS POR LA PAZ Y VAMOS POR LA DEMOCRACIA EN LA UNIVERSIDAD!
Muchas gracias
