Documento para el debate: REFORMA CURRICULAR

10 Junio, 2009 por admin Dejar una respuesta »

Documento para el debate: REFORMA CURRICULAR

En los últimos años muchas Universidades han atravesado procesos de Reformas Curriculares que respondían a necesidades diversas: requerimientos de actualización de contenidos, requisitos ministeriales, incorporación de los avances científicos y/o tecnológicos, solo por citar algunos ejemplos. Estos procesos de discusión que se dan en los órganos de cogobierno de las diferentes unidades académicas han encontrado a nuestra organización con una carencia de discurso unificado a nivel nacional producto de la falta de discusión interna con respecto a estas temáticas. Suele ocurrir a menudo que el solo hecho de instalar el debate sobre la necesidad de reformas curriculares hace que se genere un malestar en las diferentes unidades académicas.

¿Por qué son necesarias las reformas? Los estudiantes debemos exigir la excelencia académica. La importancia de nuestra formación y la calidad de la misma hacen necesario dar el debate en cada una de las facultades para garantizar planes de estudios acordes a las necesidades de los tiempos que corren.

Entendemos que aquí no discutiremos los pormenores del contenido académico sobre los cuales se debaten en estos procesos. Es una tarea que recaerá en los militantes de cada carrera realizar un análisis de los contenidos que deben garantizarse en una reforma curricular teniendo en cuenta las particularidades que cada una, para lo cual, un proceso de discusión llevado adelante por un grupo de debate conformado por miembros del claustros estudiantil, docente y graduado es la mejor herramienta para atender reclamos y necesidades particularizadas que ayudan a establecer consensos más generales, ya que el proceso de discusión, se daría así, de manera abierta y plural.

Es importante para la organización garantizar la participación de los estudiantes en los espacios de debate en estos procesos. Nunca faltan en nuestras universidades sectores conservadores que levantan las banderas de la restricción a la participación estudiantil. Hay que enfrentar con madurez política el tema. Solicitar una entrevista del Presidente de Centro y/o de los consejeros directivos ante las autoridades de la facultad con una propuesta concreta, seria, que manifieste que entendemos a este debate como crucial es una forma de generar el escenario para la apertura del diálogo.

Es el objetivo de esta comisión iniciar el intercambio de ideas y arribar a puntos de consensos sobre los principios ideológicos que debemos tener presente a la hora de plantear los posicionamientos de la Franja Morada en cada una de las facultades.
Cuando iniciamos esta discusión debemos ser concientes de que implica llevarla a cabo. Por un lado diseñar los lineamientos esenciales de los contenidos académicos que se desarrollaran en el transcurso de la carrera y por el otro diseñar el perfil de los futuros graduados de la Universidad Pública.

Debe ser prioritario para la organización garantizar planes de estudios a la altura de las circunstancias y necesidades de nuestro país. El objetivo de la Universidad Pública tiene que ser generar profesionales capaces de diseñar un modelo de país transformador, que sepan interpretar las necesidades del medio en el que están inmersos y con visión crítica: que niegue los conocimientos dogmáticos y tradicionales y se anime a reclamar innovaciones y/o a generarlas.

La visión social debe estar presente en todos los planes de estudios, aun en la redacción de las finalidades que persigue cada carrera.

No nos sirven profesionales que luego de graduarse en la Universidad Pública se destacan solo en las grandes multinacionales o se vayan al exterior por grandes ofertas salariales. Necesitamos graduados que realicen aportes trascendentales para encontrar soluciones a los problemas de nuestra sociedad y que se comprometan a llevarlas a cabo, porque solo de esa manera encontraremos el destinatario real de la universidad: la sociedad que la sustenta.
Es con el aporte de esa sociedad que nos formamos y eso debe implicar un compromiso con la misma y una forma de retribución por haber hecho posible nuestra formación.

Entendemos y conocemos cuales son las herramientas para insertarse en el mercado laboral y consideramos propicia su incorporación pero rechazamos el conocimiento que solo nos prepara para eso. Un miembro de la comunidad de la Universidad Pública incapaz de hacerle frente a los intentos de mercantilizar el conocimiento es casi un sin sentido. Las necesidades del mercado varían de un tiempo a otro y seguramente es necesaria su adaptación constante, pero las necesidades de las sociedades de nuestro país y Latinoamérica siguen siendo las mismas hace décadas. Los problemas de educación, salud, pobreza, exclusión y la falta de políticas de estado destinadas a paliar esta condición hacen necesario que formemos a profesionales insertos en el medio que los rodea para conocerlo, comprenderlo y cambiarlo. La extensión universitaria es esencial en esta tarea.

Los avances científicos y tecnológicos también deben ser plasmados en estos planes de estudios. El conocimiento avanza y, a partir de una visión crítica como fundamental parámetro para indagar con la curiosidad necesaria que nos lleve a tener más dudas que certezas, aportaremos a la concreción de una Universidad de Vanguardia acorde a los tiempos que corren y todo intento por socavar tradiciones sin fundamentos y poner en dudas los dogmas serán nuestra herramienta para lograrlo.

La Universidad Pública es nuestro ámbito, los principios reformistas nuestro parámetro. Garantizar planes de estudio acordes a nuestra realidad para cambiarla es nuestra herramienta para que un nuevo proyecto transformador se plasme en la Argentina. Depende de nosotros. Podemos hacerlo.

Mesa Nacional de Franja Morada – Corrientes – Junio de 2009

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