En los últimos días nuestra sociedad se ha visto frente a una discusión más que interesante respecto de la posibilidad de que el matrimonio deje de ser una institución exclusiva de las parejas heterosexuales.
Los últimos acontecimientos nos dicen que aun nos queda mucho camino por recorrer en términos de tolerancia, pero aun así si algo positivo puede obtenerse de todo esto, y sin dudas tiene que ver al menos esta cuestión nos conduce a discutir desde otra perspectiva valores esenciales para cualquier sociedad: la IGUALDAD y la LIBERTAD.
Alguien sin dudas podría decir que en nuestro país las desigualdades más urgentes pasan por la excusión social que padecen millones de compatriotas y tendría razón, pero es cierto que si tenemos en nuestras manos hoy, la herramienta para erradicar una situación a todas luces injusta para miles de argentinos que pretenden realizar sus vidas plenamente a través de una institución legal como el matrimonio, ¿por que no hacer lo correcto?, acaso estaríamos afectando derechos de terceros, estaríamos generando perjuicio alguno a nuestra sociedad?, de ninguna manera, no estaríamos sino asestándole un duro golpe a la discriminación, no haríamos otra cosa que honrar las sabias palabras de nuestra constitución nacional cuando reza que somos todos “iguales ante la ley”, por que no hay razón para que dos personas del mismo sexo no sean libres de elegir vivir juntos con todas las garantías y derechos que las leyes argentinas reconocen a las parejas heterosexuales.
Esta discusión es una gran oportunidad para toda la sociedad argentina, por varias razones, quizás una de ellas tenga que ver con recuperar esa noble tradición de haber sido una de las sociedades mas inclusiva y progresista de América latina, tenemos la oportunidad de terminar con una desigualdad y avanzar en una libertad mas, lo que no es poco para un país tan flagelado por las inequidades.
Desde la Franja Morada, creemos que además es una oportunidad para que el partido en el que militamos, la UCR, demuestre la valentía que debe tener una fuerza realmente progresista y tome la decisiones necesarias a fin de discutir y acompañar en el congreso nacional la posibilidad de que el matrimonio homosexual se convierta en ley, no porque sean homosexuales, sino porque todos somos humanos y debemos ser contemplados como tales por las leyes. Es una excelente ocasión para demostrar que se es progresista en las acciones y no solo en el discurso, y además actuar a favor de la igualdad y la Libertad, no es otra cosa que hacer honor a los ideales que inspiraron a aquellos jóvenes guiados por Alem hace mas de cien años.
Mesa Nacional de Franja Morada
Buenos Aires, Noviembre de 2009
Me parece bien lo expuesto en el texto anterior, pero también haría una referencia a que la libertad y la igualdad siempre fueron nuestras banderas, que marchaban a la par juntas en el largo camino a la reconstrucción de una democracia, endeble al comienzo y que se tendría que profundizar luego con cambios progresivos.
En oposición a este proyecto vimos por toda Latinoamerica sucesivos gobiernos totalitarios que desde sus discursos y las practicas suprimían la una o la otra, independientemente si venían de izquierda o derecha pero que los unía el odio por el otro diferente que no comprendían. la intolerancia a la homosexualidad nutrió históricamente muchos campos de concentración, donde ni siquiera la discucion era política, este era un claro odio y miedo a lo que no se entendía. Tenemos que dar un paso hacia adelante y proclamar a viva voz la igualdad ante la ley y ante la vida misma donde cada uno decida con libertad sobre su persona, gustos y demás. Tampoco tenemos que caer en el discurso de la tolerancia, vinculado a la derecha, debido a que para tolerar algo siempre primero se hace un juicio de valor y luego que se reconoce como diferente se tolera. Acá el tema es de compartir espacios con personas que no muchas veces van a pensar, sentir y hablar como uno, sacaría la palabra tolerancia (palabra que representa la diferencia) y pondría compartir. No me voy a explayar mas, cualquier cosa me escriben. Un abrazo